El mundo se había transformado en caos. Mientras tanto nuestro gran SuperJuan observaba atento desde la luna. Miles de destellos en todos los rincones. Y nuestro gran SuperJuan pensaba: Miércoles, ¿cómo hago pa’ ayudarle a toda esta gente? Claramente esos destellos en todos los rincones no son simplemente pirotecnia. ¡Son muchas bombas! Y yo no tengo super velocidad para ir de un lugar a otro sin problemas. Mientras salve a algunos otros morirán. ¿Quién podrá ayudarme? ¡Yo no soy en realidad un superhéroe! Simplemente tengo un disfraz, que por cierto es muy incómodo. Pica mucho. Con la sola super fuerza de la voluntad nada puedo hacer por los otros humanos.
Y mientras nuestro gran SuperJuan seguía en su dilema, veía cómo otros superhéroes no tan chéveres como él, llegaban desde los lugares más recónditos del universo para salvar al planeta tierra de la destrucción. Eran miles, y luciendo todos exóticos y coloridos atuendos, mucho mejor elaborados que los retazos de tela que nuestro gran SuperJuan llevaba encima. Esto, claramente, bajó más su autoestima: ¡Ahora sí me jodí! Cuál gran SuperJuan ni qué ocho cuartos, estúpido narrador. ¡Mire a todos estos manes! Tienen disfraces bonitos, en cuero y que tales. Además son todos super fuertes y super poderosos, en cambio yo ni siquiera sé como salir de aquí, ¡ni siquera sé cómo llegué a la luna! ¿Acaso usté, estúpido narrador, me puso aquí con sus palabras? En los cuentos es usté quien controla la historia. ¿Fuera tan amable de decirme por qué quiso que yo estuviera aquí y no en Metrópolis o Nueva York como Supermán o El Hombre Araña? Le estaría muy agradecido.
te quiero mucho! me encanta como escribes, nunca dejes de hacerlo! te debo muchas sonrisas muuuy necesitadas jejeje
Me tomé la tarea de escribirte en casi todos los sitios que tienes por ahí dando vueltas en internet. Solamente para que sepas que estoy aquí contigo, demasiado intensa, tal vez. Pero pues ni modo.
Me gusta leer tu blog, especialmente las entradas antiguas en las que te sentías desesperadamente desesperado, por dos razones: primero, porque yo me sentía igual o tal vez peor, pierdo fácilmente las esperanzas. Y segundo, porque sé que ya nunca estaremos así, porque nos tenemos el uno al otro.
Y pues nada de esto tiene que ver con SuperJuan, pero ya sabes lo que pienso de él
Con amorsh,
Miss k*
no me gusta le letra chiquitita!!
y animo al super Juan!